Trukeo - App de trueque e intercambio sin dinero
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Trukeo: Cómo Digitalizamos el Trueque con Tecnología

La historia de cómo desarrollamos una app que recupera la forma más antigua de comercio con un algoritmo de cadenas que conecta a 3+ usuarios para intercambios imposibles.

Randy Esperben

Randy Esperben

Crafter & CEO

Miles de Años de Comercio, Cero Apps Decentes

El trueque es el comercio más antiguo del mundo. Miles de años antes del dinero, antes de las monedas de oro, antes de los billetes y mucho antes de Bizum, la humanidad ya intercambiaba cosas. Tú me das trigo, yo te doy lana. Tú me arreglas el tejado, yo te enseño a leer. Así funcionó durante milenios.

Y ahora, en plena era digital, con una app para absolutamente todo, nadie había digitalizado bien el trueque. Lo pensé un momento y me di cuenta de que era verdad. Wallapop vende. Vinted vende. Milanuncios vende. TheFork reserva. Pero nadie intercambia. Nadie trueca.

Cuando esta idea llegó a fabrica, me obsesioné un poco con el concepto. No porque fuera nueva, sino precisamente por lo contrario: porque era la forma más antigua de comercio y nadie le había dado una solución digital que funcionara de verdad. Había un hueco enorme ahí, esperando.

El Problema (Que Nadie Estaba Resolviendo Bien)

El mercado de segunda mano en España mueve cifras enormes. Solo Wallapop tiene más de 15 millones de usuarios activos. Vinted no para de crecer. La gente quiere dar salida a lo que ya no usa. Hasta aquí, todo bien.

Pero hay un matiz que se pierde en esas plataformas: no todo el mundo quiere dinero. A veces tienes una guitarra que ya no tocas y lo que quieres es una bicicleta. No quieres 150 euros. Quieres la bici. Punto. Y para eso, las plataformas de venta no te sirven.

Y aquí viene el problema clásico del trueque, el que los economistas llevan siglos describiendo: la doble coincidencia de deseos. Para que un intercambio directo funcione, yo necesito querer lo que tú tienes, y tú necesitas querer lo que yo tengo. Al mismo tiempo. En el mismo lugar. Las probabilidades de que eso ocurra de forma espontánea son bastante bajas.

Imagina que yo tengo una guitarra y quiero una bici. Encuentro a alguien que tiene una bici, pero esa persona no quiere una guitarra. Quiere una cámara de fotos. Fin del intercambio. En el trueque tradicional, ahí se acaba la historia.

Y mientras, la economía circular sigue siendo una de las tendencias más potentes del momento. La gente quiere consumir de forma más responsable. Quiere darle una segunda vida a las cosas. Las generaciones más jóvenes están especialmente concienciadas con la sostenibilidad. Había demanda real, pero no había una herramienta que conectara esa demanda con una solución funcional.

La Idea: Trukeo

La idea llegó a fabrica de una forma bastante natural. Estábamos analizando modelos de marketplace y alguien del equipo planteó la pregunta que lo cambió todo: “Y si pudiéramos resolver la doble coincidencia de deseos con tecnología?”

Esa pregunta era más profunda de lo que parecía. Porque la respuesta no era simplemente “hacer un Wallapop de trueque”. Eso ya existía en algunos intentos menores y no funcionaba, precisamente por el problema de la doble coincidencia. La respuesta tenía que ser algo más inteligente.

Ahí nació el concepto del algoritmo de cadenas. La idea central de Trukeo no es conectar a dos personas, sino conectar a tres o más. Si yo quiero tu bici y tú quieres la cámara de Pedro y Pedro quiere mi guitarra, el sistema detecta esa cadena y propone el intercambio triple. Todos ganan. Nadie se queda sin lo que quería.

El nombre, por cierto, vino bastante rápido. Trukeo. Un juego con “trueque” que suena moderno, que es fácil de recordar y que funciona como marca. A veces los nombres llegan sin esfuerzo. Este fue uno de esos casos.

Cómo Funciona (Sin Aburrirte)

Voy a explicar Trukeo como se lo explicaría a alguien tomando un café, sin diagramas técnicos ni jerga innecesaria.

Descubrimiento por Swipe

El descubrimiento de objetos funciona con un sistema de swipe, parecido a Tinder pero para cosas. Abres la app, ves objetos de otros usuarios y deslizas. Si algo te interesa, lo marcas. Es intuitivo, rápido y bastante adictivo, si te soy honesto. La gente pasa tiempo explorando lo que hay disponible, y esa exploración en sí misma genera engagement.

El Algoritmo de Cadenas

Aquí está la estrella de Trukeo. El verdadero diferenciador. Te lo explico con un ejemplo concreto.

Tú tienes una guitarra y quieres una bicicleta. María tiene una bicicleta y quiere una cámara de fotos. Pedro tiene una cámara de fotos y quiere una guitarra. En un trueque tradicional, ninguno de estos intercambios funcionaría de forma directa. Tú y María no hacéis match. Tú y Pedro tampoco. María y Pedro tampoco.

Pero Trukeo ve la cadena completa. Detecta que si tú le das la guitarra a Pedro, Pedro le da la cámara a María, y María te da la bici a ti, todos consiguen lo que querían. Intercambio triple. Magia.

Y no se limita a tres personas. El algoritmo puede encontrar cadenas de cuatro, cinco o más usuarios. Cuantos más usuarios tiene la plataforma, más cadenas posibles existen, y más intercambios imposibles se convierten en posibles.

20 Categorías que lo Cubren Todo

Trukeo no es solo para intercambiar libros usados o ropa que ya no te pones. Hay 20 categorías que van desde electrónica y moda hasta inmuebles y vehículos. Sí, inmuebles y vehículos. Porque el concepto del trueque no tiene por qué limitarse a objetos pequeños. Si alguien tiene un piso en la costa y quiere uno en la ciudad, y viceversa, Trukeo puede facilitar ese intercambio.

También se pueden intercambiar servicios. Un diseñador que necesita clases de inglés puede ofrecer su trabajo de diseño a cambio. Un fontanero que quiere una bicicleta puede ofrecer horas de trabajo. Las categorías están pensadas para que casi cualquier tipo de intercambio tenga cabida.

100% Gratis

Esto es importante: Trukeo es completamente gratuito. Sin comisiones. Sin cuotas. Sin suscripción premium. Sin tier de pago. Nada. Publicas lo que tienes, buscas lo que quieres, y si hay match directo o cadena, intercambias. Sin que nadie se lleve un porcentaje.

En un mundo donde cada plataforma busca monetizarte de alguna forma, que un producto sea genuinamente gratuito llama la atención. Y es una decisión consciente que tiene su lógica, pero ya hablaré de eso más adelante.

Sistema de Confianza y Valoraciones

En cualquier plataforma P2P, la confianza lo es todo. Puedes tener el mejor algoritmo del mundo, pero si la gente no confía en los otros usuarios, no va a funcionar. Trukeo implementa un sistema de valoraciones donde después de cada intercambio, ambas partes se puntúan. Esto genera un historial de reputación que ayuda a los nuevos usuarios a decidir con quién intercambiar.

Es el mismo principio que funciona en eBay, Airbnb o BlaBlaCar. La reputación construida a base de transacciones reales es el mejor filtro contra malas experiencias.

La Cocina: Tecnología y Decisiones

Ahora voy a meterme un poco más en la parte técnica, porque el algoritmo de cadenas es genuinamente interesante desde el punto de vista de ingeniería.

El problema de encontrar cadenas de intercambio es, en esencia, un problema de teoría de grafos. Cada usuario es un nodo. Cada deseo de intercambio es una arista dirigida: “yo tengo X y quiero Y” se convierte en una conexión desde mi nodo hacia cualquier nodo que tenga Y. Encontrar cadenas viables equivale a encontrar ciclos en un grafo dirigido.

Suena sencillo en papel, pero escalar esto tiene sus retos. Con pocos usuarios, la cantidad de combinaciones posibles es manejable. Pero a medida que crece la base de usuarios y el catálogo de objetos, la complejidad computacional aumenta de forma significativa. Hay que encontrar ciclos eficientemente sin que el sistema se ralentice, y hay que hacerlo en tiempo casi real para que la experiencia del usuario sea fluida.

El otro gran reto, y diría que fue el más difícil, no fue técnico sino de UX. La gente entiende un intercambio directo. Yo te doy mi guitarra, tú me das tu bici. Fácil. Pero explicarle a un usuario que va a dar su guitarra a una persona desconocida y va a recibir una bici de otra persona completamente diferente es un salto conceptual importante.

Dedicamos mucho tiempo a diseñar la interfaz que presenta las cadenas. Cómo visualizar el flujo. Cómo hacer que el usuario entienda de un vistazo quién da qué a quién. Cómo generar confianza en un proceso que implica a tres o más desconocidos. No era trivial, y fue una de las partes del proyecto que más iteraciones requirió.

La estrategia de desarrollo fue clásica de MVP: empezamos con intercambios directos uno a uno, validamos que la gente usaba la app y quería intercambiar, y después introdujimos el algoritmo de cadenas. No tendría sentido lanzar la funcionalidad estrella sin tener primero una masa crítica de usuarios y objetos publicados.

El Negocio Detrás de la App

Cuando digo que Trukeo es 100% gratuito, la siguiente pregunta siempre es la misma: “Entonces, de qué vive?” Es una pregunta legítima.

La realidad es que no todas las plataformas necesitan monetizar desde el primer día. Hay productos que necesitan crecer primero, construir una comunidad sólida y después explorar modelos de ingresos que no traicionen la esencia del producto. Trukeo está en esa fase. La prioridad ahora es que la gente intercambie, que la comunidad crezca, que el algoritmo de cadenas tenga suficiente volumen para brillar.

Hay caminos de monetización futura que no comprometen la experiencia gratuita: listados promocionados para que tu objeto aparezca antes, partnerships con organizaciones de economía circular, colaboraciones con marcas que apuestan por la sostenibilidad. Pero todo eso viene después. Ahora lo que importa es el producto y los usuarios.

Los números, por cierto, son buenos. 4.8 estrellas en iOS. 4.7 en Android. Eso no se consigue con marketing. Eso se consigue cuando el producto funciona y la gente está contenta.

Si Acierta conecta restaurantes con comensales, Trukeo conecta personas que tienen algo con personas que lo necesitan. Dos marketplaces, filosofía parecida: eliminar intermediarios.

Resultados: Los Números que Importan

Los datos que más nos importan no son descargas ni visitas. Son intercambios completados. Personas que han conseguido algo que querían sin gastar un euro.

Las valoraciones de 4.8 en iOS y 4.7 en Android hablan de un producto que cumple lo que promete. Mantener esas puntuaciones a medida que crece la base de usuarios es un reto constante, porque cada nuevo usuario es alguien que llega con expectativas y que tiene que entender un modelo de intercambio que no es el habitual.

Las 20 categorías están activas, y lo que más nos ha sorprendido es el uso de las categorías de mayor valor. Esperábamos que la mayoría del tráfico fuera en electrónica, ropa y objetos pequeños. Y sí, eso es una parte importante. Pero hay movimiento real en categorías como vehículos, servicios profesionales e incluso inmuebles. La gente no solo quiere intercambiar lo que sobra en un cajón. Quiere intercambiar a lo grande.

Las cadenas de intercambio, la funcionalidad estrella, están funcionando. Cada cadena completada con éxito es una prueba de que la idea central es viable. Que se puede resolver la doble coincidencia de deseos con tecnología. Que el trueque puede funcionar a escala en el siglo XXI.

Las historias de usuarios son las que más nos motivan. Gente que ha intercambiado equipos de fotografía por instrumentos musicales. Personas que han cambiado muebles de una mudanza por electrónica que necesitaban. Profesionales que han intercambiado horas de su trabajo por cosas que no podían permitirse comprar en ese momento. Cada una de esas historias valida el proyecto de una forma que ninguna métrica puede capturar completamente.

Lo Que Aprendimos

Después de desarrollar y lanzar Trukeo, hay tres lecciones que se quedaron grabadas en el equipo.

El algoritmo fascina en teoría, pero explicarlo es otro deporte

El algoritmo de cadenas es elegante. Desde el punto de vista técnico, es la pieza de la que más orgullosos estamos. Pero la realidad es que la mayoría de los usuarios no necesitan ni quieren entender cómo funciona por dentro. Lo que necesitan es entender qué pasa con sus cosas: a quién se las dan y de quién reciben lo que quieren. Encontrar la forma de comunicar eso de manera clara, visual y que genere confianza fue probablemente el mayor reto del proyecto. Más que el propio algoritmo.

Aprendimos que en producto, la sofisticación técnica no vale nada si no se traduce en una experiencia simple para el usuario. Puedes tener la tecnología más innovadora del mundo detrás, pero si el usuario final no entiende qué está pasando, has fracasado.

La gente intercambia absolutamente de todo

Cuando definimos las 20 categorías, pensábamos que sabíamos qué tipo de objetos se publicarían más. Nos equivocamos bastante. La variedad de cosas que la gente quiere intercambiar es asombrosa. Desde colecciones de cómics hasta horas de asesoría fiscal. Desde un kayak hasta un curso de cocina.

Esto nos enseñó algo importante sobre diseño de producto: hay que crear sistemas flexibles que se adapten al comportamiento real de los usuarios, no al comportamiento que imaginas que van a tener. Las categorías las definimos nosotros, pero los usos los definen ellos.

Lo más difícil no fue la tecnología

Esto es algo que repito mucho y que aplica a casi todos los proyectos que hemos desarrollado en fabrica: lo más difícil nunca es la parte técnica. El algoritmo fue un reto, sí. La escalabilidad tiene sus complejidades, también. Pero lo verdaderamente difícil fue construir confianza en un modelo nuevo.

La gente está acostumbrada a comprar y vender. Entienden Wallapop. Entienden Vinted. Intercambiar es diferente. Implica ceder algo tuyo a un desconocido confiando en que vas a recibir lo que te prometieron. Y en cadenas de tres o más personas, esa confianza se multiplica. Cada persona de la cadena necesita confiar en que todos los demás van a cumplir su parte.

Construir esa confianza no se hace con tecnología. Se hace con diseño, con transparencia, con un sistema de reputación sólido, y con tiempo. Mucho tiempo y muchos intercambios exitosos que van generando un efecto bola de nieve.

Tienes una Idea Que Parece Antigua (Pero No Lo Es)

Trukeo demuestra algo que me gusta recordar: a veces las mejores ideas no son las más nuevas. Son las más antiguas, esperando la tecnología adecuada para funcionar a escala.

El trueque lleva miles de años funcionando. El problema de la doble coincidencia de deseos lleva siglos documentado. La solución existía en forma teórica en papers de teoría de grafos. Solo hacía falta alguien que conectara los puntos y lo convirtiera en un producto que la gente pudiera usar desde el móvil.

Si tienes una idea que reimagina algo fundamental, algo que la gente lleva haciendo toda la vida pero que nunca se ha digitalizado bien, quiero escucharla. Eso es exactamente lo que nos motiva en fabrica. No nos interesan las ideas que suenan bien en una presentación pero no resuelven nada real. Nos interesan las que miras y piensas: “Es obvio, no entiendo cómo no existía ya.”

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