MyBabyHelp: Cómo Creamos un Asistente IA para Padres
La historia de cómo desarrollamos un asistente de inteligencia artificial que ayuda a padres primerizos las 24 horas, con personalización por edad y análisis de fotos.
Randy Esperben
Crafter & CEO
A las 3 de la mañana, Google no es tu amigo
Son las tres de la mañana. Tu bebé lleva cuarenta minutos llorando sin parar. Ya lo has cambiado, ya le has dado de comer, ya lo has mecido. Nada funciona. Entonces haces lo que hace todo padre primerizo en 2026: agarras el móvil y abres Google.
“Bebé 3 meses llora sin parar de noche.”
Lo que encuentras es un festival del terror. Desde cólicos inofensivos hasta enfermedades raras que aparecen en el tercer resultado de búsqueda. Cada foro contradice al anterior. Un artículo te dice que lo dejes llorar, otro te dice que si lo dejas llorar le vas a causar un trauma de por vida. Y tú, con los ojos medio cerrados y el corazón acelerado, no sabes qué creer.
Esa escena la hemos visto repetirse cientos de veces. En fabrica nos dedicamos a construir productos digitales, y cuando empezamos a explorar la idea de MyBabyHelp, lo primero que hicimos fue hablar con padres. Todos, sin excepción, describían alguna variante de ese momento de las tres de la mañana.
La inteligencia artificial no va a reemplazar a tu pediatra. Pero sí puede reemplazar a Google cuando lo que necesitas es orientación inmediata, contexto personalizado y, sobre todo, algo de calma.
El problema que nadie estaba resolviendo bien
El mercado de parenting tech está creciendo a un ritmo brutal. Se estima que superará los 5.000 millones de dólares en los próximos años. Y tiene sentido: cada año nacen más de 130 millones de bebés en el mundo. Cada uno de esos bebés viene con dos padres que, en la gran mayoría de los casos, no tienen ni idea de lo que están haciendo.
Pero aquí está la paradoja. Hay miles de apps de crianza, y casi todas hacen lo mismo: te dan un calendario de hitos del desarrollo, te mandan notificaciones genéricas y te ofrecen artículos que podrías encontrar en cualquier blog. Información estática para una experiencia que es todo menos estática.
El problema real se puede resumir en una brecha enorme. Por un lado tienes al pediatra, que es el recurso de confianza pero que solo está disponible en horario de consulta. Por otro lado tienes Google, que está disponible siempre pero que te genera más ansiedad de la que resuelve. Entre esos dos extremos no había nada que realmente funcionara.
Los padres no necesitan más artículos. Necesitan respuestas específicas a su situación específica, en el momento exacto en que las necesitan.
Y eso es precisamente lo que la inteligencia artificial sabe hacer muy bien.
La idea: MyBabyHelp
La idea no llegó de una reunión de brainstorming ni de un estudio de mercado elaborado. Llegó de la forma más obvia posible: alguien del equipo acababa de ser padre.
Cuando lo veías llegar a la oficina con cara de no haber dormido y le preguntabas qué pasaba, la respuesta siempre era alguna variante de “el bebé hizo algo que no sé si es normal y estuve dos horas buscando en internet.” A veces era una mancha en la piel. A veces era que no comía lo suficiente. A veces era simplemente que hacía un ruido raro al respirar.
En fabrica llevamos tiempo trabajando con modelos de inteligencia artificial, así que la conexión fue natural. Si la IA es capaz de entender contexto, personalizar respuestas y analizar imágenes, tiene todo lo necesario para ser el asistente que los padres necesitan entre visitas al pediatra.
Pero no queríamos hacer otra app genérica de crianza con un chatbot básico pegado encima. La clave estaba en la personalización. Un consejo para un bebé de dos meses no tiene nada que ver con un consejo para uno de doce meses. La alimentación cambia, el sueño cambia, los hitos del desarrollo cambian. Si la IA no entiende eso, es tan inútil como una búsqueda de Google.
Así que la premisa fue clara desde el primer día: un asistente de IA que conoce a tu bebé, que entiende en qué etapa está y que puede darte orientación relevante en cualquier momento del día o de la noche.
Cómo funciona (sin aburrirte)
La mejor forma de explicar MyBabyHelp es olvidarse de las funcionalidades y pensar en situaciones reales.
Conversaciones que entienden contexto
Cuando un padre le pregunta al asistente “mi bebé no quiere comer,” la respuesta no es un texto genérico sobre alimentación infantil. La IA ya sabe la edad del bebé, sabe si está en fase de introducción de sólidos o si todavía toma solo leche, y ajusta la respuesta a esa realidad. Si hace dos días el mismo padre preguntó sobre un resfriado, la IA puede conectar los puntos y sugerir que la falta de apetito podría estar relacionada.
Esto no es un chatbot con respuestas enlatadas. Es inteligencia artificial real que mantiene contexto y razona sobre la información que tiene.
Personalización por edad del bebé
Esta fue una de las decisiones más importantes del producto. Desde el momento en que registras la fecha de nacimiento de tu bebé, todo el comportamiento de la IA se adapta. Los consejos, las alertas, las respuestas a preguntas: todo filtra por la etapa de desarrollo en la que está tu hijo.
La diferencia es enorme. Un padre con un recién nacido recibe orientación sobre lactancia, patrones de sueño de recién nacido y señales de alerta neonatal. Un padre con un bebé de diez meses recibe información sobre alimentación complementaria, primeros pasos y seguridad en el hogar. Mismo asistente, experiencia completamente diferente.
Análisis de fotos
Esta funcionalidad fue la que más dudas nos generó durante el desarrollo, y la que más impacto ha tenido con los usuarios. Los padres pueden sacar una foto de un sarpullido, una irritación, un pañal que les preocupa, o cualquier cosa visual que les genere duda, y enviársela al asistente.
La IA analiza la imagen y ofrece orientación inicial. No un diagnóstico, sino contexto. “Esto parece una dermatitis del pañal común, prueba con tal cosa. Si no mejora en 48 horas, consulta con tu pediatra.” Esa línea entre ser útil y no jugar a ser médico fue algo que nos tomamos muy en serio.
Disponible en 6 idiomas
La ansiedad de los padres primerizos no entiende de idiomas ni fronteras. MyBabyHelp funciona en español, inglés, alemán, francés, portugués y árabe. No es una traducción automática pegada encima: el modelo está entrenado para responder de forma natural en cada idioma.
Esto fue una decisión de producto, no solo técnica. Sabíamos que para escalar fuera de un solo mercado necesitábamos soporte multilingüe desde el principio, no como un añadido posterior.
Más de 1000 padres ya lo usan
A día de hoy, más de mil padres utilizan MyBabyHelp de forma activa. No es un número enorme en términos absolutos, pero en una app de nicho que lleva pocos meses en el mercado, significa que el producto conectó con una necesidad real.
La cocina: tecnología y decisiones
Detrás de la experiencia de usuario hay un buen número de decisiones técnicas que no se ven pero que definen todo.
La elección del modelo de IA
No todos los modelos de lenguaje son iguales, y para una aplicación que toca temas de salud infantil, la elección importa más de lo habitual. Necesitábamos un modelo que fuera bueno en comprensión de contexto, que manejara bien múltiples idiomas y que pudiera procesar imágenes con precisión razonable.
Pasamos varias semanas probando diferentes configuraciones. La calidad de las respuestas variaba mucho según el modelo y los prompts. Encontrar el equilibrio entre respuestas útiles y respuestas responsables fue probablemente el reto técnico más grande del proyecto.
El desafío del contenido médico-adyacente
Esto merece su propio apartado porque fue la tensión constante durante todo el desarrollo. MyBabyHelp no es una app médica. No diagnostica, no prescribe, no reemplaza al profesional de salud. Pero opera en un terreno donde los padres buscan respuestas sobre la salud de sus hijos.
La solución fue un sistema de capas. La IA responde con orientación general, siempre incluye disclaimers cuando el tema es sensible, y tiene umbrales claros donde deja de dar consejo y recomienda consultar con un profesional. Si un padre describe síntomas que podrían ser graves, la IA no intenta ser heroica. Dice claramente: “Esto necesita atención médica, contacta con tu pediatra o acude a urgencias.”
Diseñar esos umbrales fue un trabajo minucioso que involucró investigación seria y muchas iteraciones.
El enfoque MVP
Cuando empezamos con MyBabyHelp, la lista de funcionalidades posibles era interminable. Seguimiento del sueño, registro de alimentación, conexión con wearables, comunidad de padres, directorio de pediatras. Podríamos haber pasado un año construyendo todo eso.
En lugar de eso, aplicamos el mismo principio que aplicamos en todos los proyectos de fabrica: construir lo mínimo necesario para validar que el producto resuelve el problema. La primera versión tenía exactamente tres cosas: chat con IA personalizado por edad, análisis de fotos y soporte multilingüe. Nada más.
Todo lo demás podía esperar a que los usuarios nos dijeran qué necesitaban realmente. Y resultó que, para la mayoría, esas tres cosas eran exactamente lo que buscaban.
El negocio detrás de la app
Un buen producto sin un modelo de negocio sostenible es un hobby. Y MyBabyHelp necesitaba funcionar como negocio para poder seguir mejorando.
Elegimos un modelo freemium, y la razón es simple: los padres necesitan confiar en el producto antes de pagar. Estás hablando de la salud de su hijo. Nadie va a sacar la tarjeta de crédito sin haber probado primero que las respuestas son buenas, que la IA entiende su situación y que el producto realmente aporta valor.
El nivel gratuito permite hacer preguntas básicas al asistente. Es suficiente para que un padre vea cómo funciona y decida si le es útil. El nivel premium, que va de 5 a 19 euros al mes dependiendo del plan, desbloquea acceso ilimitado, análisis de fotos y respuestas prioritarias.
La conversión del free al premium ha sido mejor de lo que esperábamos. Cuando un padre experimenta esa primera noche en la que el asistente le resuelve una duda real a las tres de la mañana, el valor del producto se vuelve obvio.
Al igual que con LockLove, apostamos por un modelo freemium donde el usuario prueba antes de comprometerse. Es un patrón que funciona especialmente bien en apps que tocan lo personal y lo emocional, porque la confianza no se compra con una landing page bonita. Se gana con uso.
Para el lanzamiento, usamos Product Hunt como plataforma principal. La comunidad de Product Hunt tiene una concentración alta de early adopters dispuestos a probar productos nuevos y dar feedback honesto, que es exactamente lo que necesitas en las primeras semanas de vida de un producto.
Resultados: los números que importan
Llevamos meses con MyBabyHelp en producción y los números cuentan una historia clara.
Más de 1000 padres usan la app de forma activa. No son descargas que se olvidan en el cajón del móvil. Son usuarios que vuelven, que hacen preguntas, que envían fotos y que interactúan con el asistente de forma regular.
La valoración media es de 4.9 estrellas con más de 30 reseñas. En parenting tech, eso es oro. Es un vertical donde los usuarios son especialmente exigentes porque el tema es sus hijos. Una calificación alta no se mantiene si el producto no cumple de verdad.
MyBabyHelp fue destacado en Product Hunt, lo que nos dio un pico de visibilidad inicial que después se convirtió en crecimiento orgánico sostenido.
Pero más allá de los números, lo que más nos dice son los mensajes de los usuarios. Padres que escriben para contar que la app les ayudó a calmarse en un momento de pánico. Madres que dicen que el asistente les dio la confianza para esperar hasta la mañana en lugar de salir corriendo a urgencias a las cuatro de la madrugada por algo que resultó ser completamente normal.
Un mensaje que recuerdo bien decía algo así: “No reemplaza a mi pediatra, pero me ayuda a no perder la cabeza entre cita y cita.” Esa frase resume exactamente lo que queríamos lograr.
Lo que aprendimos
Cada proyecto te deja lecciones, y MyBabyHelp dejó varias que vale la pena compartir.
La IA en temas de salud requiere humildad
La tentación de hacer que la IA responda a todo es grande. Los modelos son capaces de generar respuestas convincentes sobre prácticamente cualquier tema médico. Pero convincente no es lo mismo que correcto, y en este contexto equivocarse tiene consecuencias reales.
Aprendimos que los mejores productos de IA en el ámbito de la salud no son los que responden a todo, sino los que saben cuándo no responder. Diseñar esos límites fue más difícil que diseñar las respuestas en sí.
Los padres usan la app de noche (sorpresa que no lo es tanto)
Los datos de uso confirmaron lo que intuíamos pero con una claridad brutal. El pico de actividad está entre las 11 de la noche y las 5 de la mañana. Eso nos dijo dos cosas: primero, que el producto está cumpliendo su función exactamente cuando más se necesita. Segundo, que cualquier downtime nocturno es inaceptable.
Suena obvio en retrospectiva, pero al principio teníamos las ventanas de mantenimiento programadas en horarios que considerábamos “de baja actividad.” Tuvimos que replantear completamente nuestra estrategia de despliegues y actualizaciones.
Hubiéramos empezado con menos idiomas
Lanzar con seis idiomas desde el principio fue ambicioso. Y aunque funcionó, si pudiera rebobinar, habría empezado con dos o tres y habría invertido ese tiempo extra en pulir la experiencia en esos idiomas hasta que fuera impecable. La calidad en seis idiomas medianos no supera la calidad en tres idiomas excelentes.
No es que los seis idiomas estén mal. Es que podrían estar mejor, y cada mejora hay que multiplicarla por seis. Es una deuda de producto que ahora estamos resolviendo de forma progresiva.
Tienes una idea. Y ahora, que.
Si has llegado hasta aquí, probablemente no es porque te interese la crianza de bebés. O puede que sí, en cuyo caso descarga MyBabyHelp, que te va a servir.
Pero lo más probable es que hayas llegado aquí porque tienes una idea. Algo que viste que falta en tu industria, un problema que experimentas y que nadie está resolviendo bien, o simplemente una corazonada de que algo podría funcionar.
Lo que aprendimos con MyBabyHelp es lo mismo que aprendemos con cada proyecto: las mejores ideas no son las más complicadas ni las más grandiosas. Son las que resuelven un problema real para personas reales en un momento concreto. Un padre a las tres de la mañana con un bebé llorando. Eso es un problema real.
No hace falta que tu idea sea el próximo unicornio. Hace falta que tenga sentido, que resuelva algo y que se pueda construir de forma inteligente, empezando por lo esencial y creciendo con los datos de uso real.
Si tienes algo así en la cabeza, hablemos. Escríbenos en nuestro formulario de contacto o explora cómo trabajamos los MVPs en fabrica. No te vamos a vender humo ni te vamos a prometer que tu app va a cambiar el mundo. Pero sí te vamos a decir con honestidad si tiene potencial, y si lo tiene, te vamos a ayudar a construirla bien.